coche

Junta de culata, la pieza que no queremos que se estropee

Una avería en la junta de culata es una de esas a las que ningún conductor queremos enfrentarnos porque junto a la de la correa de la distribución son de las más caras que hay. Su reparación es compleja y llevará cierto tiempo y contar con un taller con coche de sustitución puede ser una formidable alternativa para no quedar inmovilizados hasta que se repare.

Lo que debes saber sobre la junta de culata

Tener una avería en esta parte del coche puede ser algo bastante peligroso porque puede hacer que se produzca un sobrecalentamiento del motor, provocando deterioros. Pero a simple vista puede que no sea fácil detectar si la junta de culata tiene alguna avería o no. Por ello, es importante tener en cuenta varios aspectos.

El daño que puede sufrir este elemento del motor puede producirse por varias causas, una de ellas es un extremo aumento de la temperatura provocado por la pérdida de agua. La principal consecuencia es una junta de culata quemada que no puede cumplir correctamente su cometido.

Si la junta de culata está en mal estado se puede saber mediante diferentes síntomas:

  • Aumento excesivo de la temperatura del motor, muy por encima de lo normal.
  • Una gran presión dentro del sistema de refrigeración.
  • Pérdida de líquido anticongelante en ocasiones sin que se hayan localizado fugas, pero que cada poco obligan a reponer el nivel de refrigerante.
  • Pérdida de potencia y rendimiento del motor.
  • Presencia de aceite en el sistema de refrigeración, lo que hace que el anticongelante muestre color amarronado.
  • Expulsión de agua por el tubo de escape debido a la entrada de líquido refrigerante por los cilindros dle motor.
  • Humo de color blanco o gris mediante el sistema de escape.

Si tu coche tiene algunos de los síntomas antes citados, lo más recomendable es que lleves el coche al taller.

Leer más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *