reposacabezas

Cómo colocar correctamente los reposacabezas del coche

En nuestro vehículo hay muchos elementos diseñados pensados en nuestra seguridad que es conveniente que revisemos de vez en cuando en un taller con coche de sustitución. El reposacabezas del coche es un sistema de seguridad pasivo que resulta mucho más importante de lo que pensamos. Pese a que hay muchos conductores y viajeros que prescinden de ellos o que simplemente los llevan de forma incorrecta, estos elementos pueden ayudarnos a evitar problemas en la columna o en las cervicales en un accidente. Por eso se hace necesario conocer cómo colocar correctamente los reposacabezas del vehículo.

Posición del reposacabezas

Al igual que sucede con el asiento del conductor, el reposacabezas también deje ajustarse a la altura del conductor. Cuando se encuentra debidamente colocado conseguiremos que el cuello no se vea sometido a un movimiento exagerado en el momento de la colisión, y se evitará el latigazo cervical.

Este elemento del coche ayuda a redirigir la energía producida tras los choques, disminuyendo la tensión que soportan la cabeza y el cuello. Como habrás podido comprobar en alguna ocasión, se pueden regular a diferentes alturas e inclinaciones para que se ajusten al conductor que se encuentre al frente del volante en cada instante.

Al contrario de lo que algunos se piensan, el reposacabezas no está pensado para apoyar la cabeza en él. Desde la Dirección General de Tráfico recomiendan que haya una separación de unos cuatro centímetros entre ambos.

A la hora de situar correctamente el reposacabezas, también debe tenerse en consideración la posición del asiento. En este, su ángulo de inclinación no debe rebasar los 25 grados. Para fijar la altura del reposacabezas hay que trazar una línea recta con la parte más elevada de la cabeza, de forma que la zona acolchada del reposacabezas se sitúe a la altura de los ojos.

Cuando la posición no es la adecuada en una colisión frontal, la cabeza se desplaza de manera brusca hacia abajo y a continuación hacia atrás, mientras que cuando el choque es posterior, el primer movimiento se produce hacia y atrás y el segundo hacia abajo. De ahí la trascendencia de contar con un elemento capaz de contener ese latigazo.

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