Todo lo que necesitas saber sobre las pastillas de freno

En cuanto al sistema de freno, uno de los componentes que sufren más impacto son las pastillas de freno, si llevas varios años conduciendo es seguro que ya has tenido que dejar tu coche en un taller con coche de sustitución para que te cambien las pastillas de freno. Hoy vamos a hablarte un poco sobre ellas para que sepas todo lo que necesitas saber.

Cuestiones básicas

En las pastillas de freno se pueden diferenciar cuatro partes:

  • Material de fricción: partículas metálicas, resinas y fibras sintéticas.
  • Base: Material de alta resistencia mecánica, normalmente de acero.
  • Ranuras: Pequeñas grietas que se forman durante el mecanizado en el material de fricción.
  • Biseles: Se utilizan para reducir la fricción cuando se frena.

La vida útil de una pastilla de freno puede variar en función de su tipo y del tipo de conducción del usuario, normalmente duran entre los 30.000 km y los 40.000 km recorridos.

Tipos de pastillas de freno

Hay tres tipos de pastillas de freno: Orgánicas, cerámicas y metálicas.

  • Orgánicas: Al principio las pastillas de freno eran de amianto, materiales no tan resistentes, pero con fácil disipación del calor, aislantes, incombustibles y duraderos. El polvo residual del uso del sistema de frenos es tóxico y puede crear problemas de salud, por lo que las pastillas actuales son menos resistentes y duras pero están hechas con materiales menos contaminantes y tóxicos.
  • Pastillas de cerámica: Fabricadas con fibras cerámicas, cargas no ferrosas y agentes adhesivos, estas pastillas tienen mayor rendimiento en comparación con las demás y para optimizar el sistema de frenos, recomendamos el uso de este material. El polvo producido durante el frenado no es tóxico.
  • Metálicas: Hechas de una aleación que mezcla hierro, cobre, acero y grafito, estas pastillas de freno son las más utilizadas en los vehículos debido a su precio, durabilidad y rendimiento.
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Los problemas más habituales en las bujías

Contar con un taller con coche de sustitución es toda una ventaja, especialmente cuando hay que hacer reparaciones imprevistas, como las que nos pueden provocar las bujías de nuestro coche.

¿Qué son las bujías de encendido y para qué sirven?

Las bujías de encendido son muy importantes para el funcionamiento del motor del vehículo. La función más importante es la de crear las chispas eléctricas que se encargan del arranque del motor.
Con el uso, las bujías se desgastan y como consecuencia pueden disminuir de manera drástica el rendimiento de tu coche.

Señales de que las bujías necesitan sustitución

Las bujías aunque se utilicen de manera correcta se desgastan por la erosión que provocan los nodos centrales y laterales, al desgastarse aumenta la distancia y por tanto se dificulta la formación de la chispa.

A continuación citamos las señales más comunes de que se requiere un cambio de bujías.

  • Desgaste natural.
  • Sobrecalentamiento.
  • Tu coche consume más combustible del habitual.
  • Residuos de plomo en el electrodo central u otras impurezas.
  • Desgaste excesivo del electrodo.

Los residuos de plomo están directamente relacionados con el alto consumo de combustible. Cuando el residuo de plomo se somete a altas temperaturas tiende a convertirse en un conductor y perjudica el funcionamiento de la bujía, lo que causa fallos en la rotación.

Por otro lado, la presencia de impurezas o residuos se debe a agentes adulterados (aditivos/combustible). Con el uso de estos agentes puede formarse una costra grisácea en la base, lo que generará fallas en el motor, daños por sobrecalentamiento, disminución de potencia, etc.

Otro factor muy peligroso sobre los agentes adulterados es que pueden contener aditivos corrosivos en su composición. Los síntomas que se presentan en su presencia son: fallo al arrancar o acelerar el vehículo.

Ante cualquier problema con su vehículo, sea o no de estas características, no dude en contar con nuestra ayuda.

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