Mantenimiento, la clave para que nuestro coche dure más

A pesar de que actualmente siempre tenemos a nuestra disposición un buen taller con coche de sustitución, nunca está de más que nos molestemos en proporcionarle el mejor mantenimiento a nuestro coche para que nos dure más tiempo.

¿A qué partes hay que hacerles un mantenimiento?

Debido a que las ruedas son el único punto de contacto entre el coche y la carretera, éstas deben estar siempre en las mejores condiciones. Nunca hay que circular con menos de 1,6 milímetros de dibujo, esto puede suponer un importante riesgo.
Asimismo, hay que revisar los amortiguadores, rótulas, eje, que no haya holgura en el volante y frenos. En definitiva, todo lo que tenga que ver con esta parte del coche porque no solo buscamos que el vehículo nos dure más tiempo sino que nos proporcione la máxima seguridad en carretera.
También deben revisarse todos los filtros del coche. Cuando un filtro está sucio, no cumplirá correctamente su labor y puede producirse una avería. En este caso, no pueden dejar de ser revisados los filtros de aceite, aire, combustible y aquellos que estén conectados con el interior del vehículo.
El aceite del coche es indispensable para que todos los elementos del motor funcionen correctamente al estar lubricados. Siempre hay que mirar con la varilla cuánto aceite tenemos. Si es viejo, tiene muchos kilómetros o si está por debajo del nivel lo mejor es cambiarlo.
No se recomienda echar más aceite, solo si es de la misma marca y modelo, pero nunca de otra firma porque puede alterar sus propiedades. Lo más aconsejable es vaciarlo y poner otro aceite nuevo.
El sistema de iluminación del vehículo también es indispensable, sin ello en buen estado, además de poder ser sancionados con una multa, podemos tener un accidente. Hay que mantener en el mejor estado posible tanto faros como intermitentes, luces de freno, marcha atrás, antiniebla e incluso todo el cuadro del interior del vehículo.

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Cómo conducir en invierno

Aunque aún no hayamos estrenado esta estación del año, es importante ser precavidos y recordar que durante la temporada de invierno suele haber más accidentes en la carretera y muchos coches acaban en un taller con coche de sustitución. Para reducir los accidentes en invierno es importante saber qué debe tenerse en cuenta para evitarlos.

Antes de usar el coche

Lo primero de todo, se debe tener en cuenta colocar neumáticos de invierno, sobre todo si se vive en una zona donde las temperaturas bajan más de siete grados centígrados. La razón es que los neumáticos normales pierden parte de sus propiedades a esta temperatura o inferior.
Es recomendable que antes de comenzar un viaje, se revise bien el vehículo, especialmente el sistema de refrigeración, aceite, líquido de la dirección, frenos, dirección, alumbrado, escobillas y el sistema eléctrico. También hay que utilizar el cinturón de seguridad para poder ir más protegidos en caso de accidente.

Consejos de conducción para el invierno

Hay que adaptar la velocidad a las condiciones climatológicas que haya en el momento de conducir para hacerlo de la forma más segura posible. Los cambios de dirección deben hacerse suavemente porque si se hace de una manera brusca es posible que perdamos el control.
En caso de que haya que hacerlo ante la inminencia de un accidente y el vehículo comience a hacer subvirajes, es necesario mantener la calma y actuar con toda la tranquilidad posible, realizando movimientos armónicos de un lado hacia otro hasta recuperar la dirección. Lo que no se recomienda es frenar pisando a fondo, independientemente de la dirección que tenga el volante, porque se puede acabar dando vueltas de campana.
Para finalizar, hay que mantener siempre la distancia de seguridad para que en caso de que tengamos que frenar, al coche le dé tiempo a hacerlo sin que exista peligro alguno. Recuerda, cuanto peor sea la visibilidad mayor debe ser la distancia que se mantenga entre nosotros y el coche que circula por delante.

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